Estudio de grabación en casa

Si te dedicas a grabar música, narrar vídeos o crear audiolibros, un estudio doméstico puede convertirse en tu espacio de trabajo. Montar y equipar tu propio estudio es totalmente factible: solo necesitas un poco de planificación y algo de motivación.
Hay dos enfoques principales para montar un estudio casero:
- Primero: el estudio en una habitación. Se trata de una configuración compacta en la que todo el equipo necesario se coloca en una esquina de una habitación y se puede guardar fácilmente cuando sea necesario. Esta opción funciona bien si la grabación es más un hobby o una actividad ocasional para ti.
- Segundo: un estudio dedicado. Puede ser un espacio pequeño, como un armario en el que quepa un escritorio para el ordenador, o incluso una habitación completa equipada con mobiliario especializado. Otra opción es instalar una cabina de grabación directamente en tu apartamento, lo cual es ideal si tienes pensado dedicarte a la grabación de forma profesional.
Estudio doméstico económico: ¿se puede conseguir calidad con un presupuesto ajustado?
Un estudio doméstico no tiene por qué ser caro para ofrecer un sonido profesional. Esto no significa que debas optar por el equipo más barato disponible, sino planificar tu presupuesto de forma estratégica. Es importante gastar donde sea necesario y ahorrar donde sea posible.
Elegir el equipo puede resultar abrumador, especialmente si estás empezando. Con la gran variedad de opciones y el marketing persuasivo, es fácil perderse. Por eso hemos elaborado una lista de verificación del equipo esencial para montar un estudio casero, que te ayudará a conseguir todo lo que necesitas de forma eficaz y a reducir los costes. Estas son las principales categorías:
- Espacio;
- Ordenador (sistema, RAM, almacenamiento);
- Interfaz de audio;
- Monitores de estudio;
- DAW (estación de trabajo de audio digital);
- Micrófonos;
- Auriculares y amplificador de auriculares;
- Teclado MIDI;
- Cables, soportes y accesorios;
- Acondicionamiento acústico de la sala.
10 pasos para montar un estudio de grabación en casa
1. Elegir el espacio adecuado
El tamaño de tu estudio dependerá en gran medida de lo que quieras conseguir. Si tu objetivo es grabar a una banda o una batería, necesitarás una sala espaciosa que pueda albergar tanto a las personas como al equipo. En ese caso, considera opciones como un garaje o un sótano espacioso.
Para músicos solistas, compositores o productores de música electrónica, los espacios más pequeños pueden funcionar igual de bien, como una habitación libre o una habitación extra. Si tus necesidades de grabación se limitan a voces, guitarra o teclados con solo una o dos personas a la vez, una habitación estándar debería ser ideal.
Si la mezcla es el objetivo principal de tu estudio casero, la acústica cobra aún más importancia. Tendrás que ajustar la configuración de los altavoces, añadir tratamiento acústico y, en general, trabajar para mejorar la calidad del sonido. En las siguientes secciones trataremos todos los detalles del tratamiento acústico.
Cuando planifiques tu espacio, intenta evitar las habitaciones con techos bajos y dimensiones cuadradas. Los techos bajos provocan reflejos de sonido, lo que da lugar a grabaciones más confusas. En estos casos, es esencial el tratamiento acústico del techo, así que asegúrate de incluirlo en tu presupuesto. Las habitaciones cuadradas tampoco son ideales, ya que las paredes paralelas pueden crear «puntos nulos» en los que se cancelan ciertas frecuencias, lo que da lugar a puntos «muertos» en el sonido. Esto puede interferir en la precisión de la mezcla y en la claridad general del sonido.
2. Elegir y montar tu ordenador
Técnicamente, cualquier PC moderno de consumo o portátil empresarial puede manejar la grabación y producción musical básica. Sin embargo, a medida que tus proyectos se vuelven más complejos, un sistema de baja potencia puede convertirse rápidamente en un cuello de botella. Nada mata la creatividad más rápido que un ordenador lento.
Para evitarlo, lo mejor es invertir en un ordenador potente con un sistema operativo de 64 bits que pueda manejar múltiples pistas, plugins y grandes bibliotecas de muestras sin ralentizarse. Establece un presupuesto razonable para ello, ya que es la base sobre la que se sustentará todo tu estudio.
Si trabajas con música electrónica o sonidos basados en sintetizadores que no requieren bibliotecas de muestras extensas, es posible que te basten unas especificaciones ligeramente inferiores, pero incluso en ese caso, entre 16 y 32 GB de RAM y un procesador sólido harán que tu flujo de trabajo sea más fluido. Siempre que sea posible, opta por lo mejor que te puedas permitir.
A la hora de decidir entre un ordenador de sobremesa y un portátil, ten en cuenta tus necesidades específicas. Si la movilidad es una prioridad, un portátil puede ser tu mejor opción. Te permite llevar tu estudio contigo y hacerlo móvil cuando sea necesario.
- Procesador potente y velocidad. El requisito mínimo para un rendimiento fluido es un procesador de cuatro núcleos, como un Intel Core i3 o superior.
- Funcionamiento silencioso. El sistema debe funcionar de forma silenciosa, y el mantenimiento regular del ventilador ayudará a mantener a raya los ruidos no deseados.
- Tamaño de la pantalla. Cuanto más grande, mejor: es esencial para editar pistas cómodamente en cualquier DAW.
Para grabar y almacenar archivos de audio de gran tamaño, empieza con al menos 1 TB de almacenamiento interno y añade unidades externas a medida que vayas necesitando. Un SSD es ideal para el sistema operativo y los programas principales, mientras que un HDD puede servir como almacenamiento secundario para archivos de gran tamaño y bibliotecas de muestras. Una configuración híbrida con un SSD más pequeño y un HDD más grande es una opción inteligente si tienes un presupuesto limitado.
gráfica: no es esencial
No es necesaria una tarjeta gráfica dedicada para el trabajo de audio, a menos que tengas previsto realizar tareas que requieran un uso intensivo de gráficos, como la edición de vídeo o la animación 3D. Sin embargo, asegúrate de que los gráficos integrados en tu sistema sean de alta calidad, ya que la mayoría de los programas de audio tienen elementos visuales.
Opciones económicas: preconfigurados, personalizados o Mac
Si estás pensando en comprar un Mac, prepárate para estirar el presupuesto, ya que probablemente te costará entre 1300 y 2000 dólares, dependiendo del modelo. Sin embargo, montar un PC personalizado comprando componentes individuales puede ahorrarte dinero y proporcionarte una configuración potente por menos dinero. También hay disponibles portátiles con especificaciones similares, pero suelen ser más caros y ofrecer menos potencia que un ordenador de sobremesa del mismo precio. Un portátil con una pantalla de 15 pulgadas es ideal si la portabilidad es una prioridad y si piensas utilizarlo también para actuaciones en directo.
3. Elegir una interfaz de audio
Una interfaz de audio es esencial para conectar el sonido analógico al entorno digital de tu ordenador. A la hora de seleccionar una interfaz, ten en cuenta cuántas fuentes necesitarás grabar simultáneamente. La principal diferencia entre los modelos es el número de entradas y salidas: cuantas más entradas, más micrófonos o instrumentos podrás grabar a la vez.
En cuanto a las salidas, la mayoría de los estudios domésticos utilizan un solo par de monitores de estudio, lo que solo requiere dos salidas. Sin embargo, los ingenieros de audio profesionales pueden necesitar varios monitores de referencia o equipos externos, en cuyo caso es necesaria una interfaz con al menos cuatro salidas.
Si solo vas a grabar una o dos fuentes simultáneamente, como voz y guitarra, dos entradas deberían ser suficientes. La mayoría de las interfaces básicas están equipadas con dos entradas, lo que las hace ideales para estudios más pequeños.
Consideraciones clave a la hora de elegir una interfaz de audio:
- Número de entradas y salidas. Para la mayoría de las configuraciones domésticas, dos o cuatro canales son suficientes. Si vas a grabar una banda completa, es posible que necesites hasta 16 entradas. También es importante disponer de salidas independientes y ajustables para auriculares y micrófonos.
- Tipos de entrada. Presta atención a los tipos de entrada, ya que determinan la compatibilidad con micrófonos e instrumentos. Las entradas de micrófono permiten la conexión directa del micrófono, mientras que las entradas de línea pueden necesitar preamplificadores. Las entradas ópticas también requieren un preamplificador y un convertidor cuando se utilizan para micrófonos.
- Tipo de conexión. Las interfaces de audio se conectan a través de PCI Express, USB o FireWire. FireWire proporciona una transferencia de datos de alta velocidad, pero USB es la opción más común y asequible, aunque sea ligeramente más lenta.
- Compatibilidad con ASIO. Este protocolo garantiza una transferencia de datos de baja latencia, fundamental para una grabación de alta calidad. Todas las interfaces de nivel profesional deben ser compatibles con ASIO.
- Relación señal-ruido. Un buen punto de partida es 100 dB o más para mantener una calidad de audio limpia.
- Frecuencia de muestreo. Lo ideal es que la interfaz sea compatible con frecuencias de muestreo entre 44,1 y 96 kHz para obtener una resolución de audio detallada.
- Profundidad de bits. Una interfaz de audio de 24 bits es esencial para grabar y editar con un sonido de alta calidad.
- Alimentación fantasma y compatibilidad MIDI. Si necesitas conectar instrumentos o dispositivos MIDI, busca una interfaz con alimentación fantasma para micrófonos y compatibilidad MIDI.
4. Conexión de monitores de estudio
Los monitores de estudio están diseñados para ofrecer un sonido acústicamente plano o neutro, lo que significa que no se amplifican ni se cortan artificialmente las frecuencias. Esto te permite escuchar tu música con la mayor precisión posible, de modo que suene bien en diversos sistemas de reproducción sin perder su calidad de referencia.
Los monitores de alta calidad son esenciales para un estudio doméstico, especialmente si tienes pensado mezclar y masterizar. Sin embargo, elegir el tipo y el tamaño adecuados puede resultar complicado, ya que dependerá de las características específicas de tu espacio y del sonido que desees obtener.
Los monitores varían según el tamaño del controlador, que suele oscilar entre 3-4 pulgadas y 10-12 pulgadas. Los controladores más grandes producen más potencia y graves más profundos. Sin embargo, las frecuencias bajas pueden ser problemáticas en salas más pequeñas o sin tratar, por lo que más grande no siempre es mejor para tu configuración. Incluso los mejores monitores sonarán diferente dependiendo de la ubicación y el tratamiento acústico de la sala, que trataremos más adelante.
Para salas pequeñas o medianas, de unos 2,4 x 3 metros, lo ideal son los monitores con controladores de 5-6 pulgadas, que se pueden encontrar por unos 300-400 dólares el par. Si tienes un espacio más grande, por ejemplo, de 3,6 x 4,5 metros, y quieres una respuesta de graves más profunda, opta por monitores con controladores de 16,5-20 cm. Los monitores más grandes no suelen ser recomendables (ni necesarios) para un estudio principiante, ya que requieren un tratamiento acústico considerable para sonar bien.
Consejos para configurar tus monitores:
- Presta atención a la ubicación del puerto de graves del monitor. Los puertos de graves orientados hacia atrás pueden complicar la colocación cerca de las paredes.
- Conecta siempre los monitores con cables equilibrados para reducir el ruido y garantizar una señal clara.
- Evita los monitores grandes para espacios pequeños, ya que no funcionarán de manera óptima en áreas confinadas.
5. Elegir una estación de trabajo de audio digital (DAW)
Una estación de trabajo de audio digital (DAW) es el software con el que grabas, editas y produces tu música. Si aún estás decidiendo qué DAW es la adecuada para ti, veamos algunas opciones y características clave que te ayudarán a elegir.
En cuanto al precio de las DAW, hay tres categorías principales: versiones gratuitas, modelos basados en suscripción y compras únicas. Estas opciones ofrecen diferentes niveles de funcionalidad, lo que facilita encontrar una que se adapte a tu nivel de habilidad y presupuesto.
Amped Studio es un ejemplo de estudio virtual versátil que proporciona todas las herramientas esenciales para crear y procesar música. Es ideal tanto para principiantes como para usuarios experimentados, gracias a su interfaz intuitiva y a su amplia gama de instrumentos y efectos incorporados. Con una extensa biblioteca de sonidos y completas funciones de grabación y edición, Amped Studio tiene todo lo que necesitas para producir una pista completa o incluso un éxito.
6. Elegir micrófonos para tu estudio casero
Todo estudio necesita al menos uno o dos micrófonos para grabar voces, guitarra acústica y otros instrumentos. A medida que continúes construyendo tu equipo, es probable que tu colección de micrófonos se amplíe. Para empezar, lo mejor es adquirir un micrófono «trabajador» fiable y un micrófono «especializado» para necesidades de grabación específicas.
Micrófono principal. Para la mayoría de las situaciones de grabación, los micrófonos dinámicos como el Shure SM57, el SM58 o el Audio Technica AT202 son excelentes opciones. Estos modelos son conocidos por su durabilidad y versatilidad, ya que manejan eficazmente una amplia gama de fuentes de sonido. Con un precio de alrededor de 100 dólares cada uno, son opciones asequibles para el estudio de un principiante.
Micrófono especializado. Tu segundo micrófono podría ser un micrófono de condensador, diseñado para capturar frecuencias más altas con mayor detalle, lo que lo hace ideal para voces e instrumentos acústicos. Los micrófonos de condensador suelen ser los preferidos para el trabajo en estudio debido a su sensibilidad a las altas frecuencias, que ofrecen grabaciones claras y precisas.
Si solo piensas comprar un micrófono inicialmente, un micrófono de condensador de diafragma grande es una excelente opción. Es versátil y se adapta bien a la mayoría de las necesidades de un estudio doméstico. Para aquellos que se centran únicamente en la grabación de voz, un micrófono de escritorio podría ser suficiente, lo que ayudaría a reducir los costes de equipamiento.
Micrófonos de condensador de diafragma grande recomendados para estudios domésticos:
- SAMSON METEOR USB;
- SAMSON C01U PRO;
- Studio Projects B1;
- Rode NT1-A;
- RODE NT-USB;
- sE Electronics 2200a II;
- AKG P120;
- Audio-Technica ATR2500USB;
- Blue Yeti Pro;
- Blue Microphones Snowball;
- Blue Microphones Bluebird.
antipop
Un filtro antipop es imprescindible para la grabación de voz. Ayuda a reducir los sonidos ásperos causados por fuertes ráfagas de aire, como los sonidos «p» y «b», lo que da como resultado una grabación más limpia. Los filtros antipop pueden ser de nailon o de metal; los de nailon son más baratos, pero menos duraderos.
Ejemplos de filtros antipop de nailon:
- MAONO AU-B00;
- K&M 23966-000-55;
- Nady MPF-6.
Ejemplos de filtros antipop de metal:
- Stedman Corporation Proscreen XL;
- Avantone PS-1 PRO-SHIELD;
- Blue Microphones The Pop.
Soportes para micrófonos
La necesidad de soportes para micrófonos depende del tipo de micrófono y de las tareas que se realicen en el estudio. Si se utiliza un micrófono de sobremesa exclusivamente para grabar voz, puede que no sea necesario un soporte. Para otras configuraciones, el soporte es esencial.
Tipos de soportes:
- Soportes de mesa: ideales para la grabación de voz en casa.
- Soportes rectos de suelo: ideales para cantantes de escenario o karaoke.
- Soportes bajos: se utilizan a menudo para bombos y amplificadores de guitarra.
- Soportes bajos: se utilizan a menudo para bombos y amplificadores de guitarra.
- Soportes con brazo: soportes de suelo con base trípode y brazo ajustable.
Ejemplos de soportes de mesa:
- K&M 23110-316-55: compacto y asequible.
- QUIK LOK A188: soporte telescópico.
Ejemplos de soportes con brazo:
- K&M 21060-300-87;
- QUIK LOK A300 CH;
- ROCKDALE 3617_T.
Ejemplos de soportes rectos:
- K&M 26200-300-55;
- Boya BY-PB25.
7. Elección de auriculares y amplificador para tu estudio doméstico
Unos buenos auriculares son una parte esencial de cualquier configuración de estudio. Son cruciales para una monitorización precisa del sonido y sirven como punto de referencia secundario a la hora de crear y mezclar pistas. Al igual que los monitores de estudio, los auriculares de estudio deben proporcionar un sonido neutro y plano que te permita escuchar las grabaciones sin ecualizaciones ni mejoras añadidas.
Unos buenos auriculares son una parte esencial de cualquier configuración de estudio. Son cruciales para una monitorización precisa del sonido y sirven como punto de referencia secundario a la hora de crear y mezclar pistas. Al igual que los monitores de estudio, los auriculares de estudio deben proporcionar un sonido neutro y plano que te permita escuchar las grabaciones sin ecualización ni mejoras añadidas.
Tipos de auriculares de estudio
Hay dos tipos principales de auriculares para trabajar en un estudio: abiertos y cerrados. Los auriculares cerrados son ideales para grabar, ya que proporcionan un mejor aislamiento del sonido y minimizan las fugas en el micrófono. Los auriculares abiertos, por otro lado, son más adecuados para mezclar y editar, ya que ofrecen un sonido más natural y espacioso.
Si ha comprado un paquete de grabación para principiantes, es probable que incluya auriculares cerrados de calidad. Si tiene previsto grabar a varios músicos a la vez, asegúrese de tener suficientes auriculares para todos. Por ejemplo, el amplificador de auriculares Nero es una excelente opción para satisfacer múltiples necesidades de monitorización.
Ejemplos de auriculares de estudio de calidad:
- Abiertos : Beyerdynamic DT990 Pro, AKG K 702, AKG K240, Samson SR850;
- Cerrados : Beyerdynamic DT240 Pro, Extreme Isolation EX-29, Sony MDR-ZX110B, Sennheiser HD205.
Kits de grabación para principiantes. Los paquetes de estudio ya preparados son una opción conveniente para los principiantes. Por lo general, incluyen una interfaz de audio con 4-6 entradas, un micrófono de condensador de diafragma grande, auriculares cerrados y los cables esenciales. Algunos kits también pueden incluir accesorios adicionales, como un filtro antipop o un segundo micrófono. A la hora de elegir un kit, ten en cuenta el tipo de micrófono (por ejemplo, de mano o de sobremesa), ya que es posible que necesites un soporte independiente para él.
Consejos útiles:
- Elige auriculares cerrados para grabar y reducir la fuga de sonido.
- Presta mucha atención a la comodidad de los auriculares, ya que es fundamental para sesiones de trabajo prolongadas.
- Evita utilizar auriculares de consumo con respuestas de frecuencia desiguales para la monitorización, ya que pueden distorsionar el sonido.
8. Añadir un teclado MIDI
Al principio, pensé en hacer este paso opcional, pero dada la importancia de los teclados MIDI en los estudios modernos, una configuración doméstica se siente incompleta sin uno.
Más allá de tocar instrumentos virtuales, los teclados MIDI son increíblemente versátiles y útiles para tareas de producción como activar la automatización, lanzar muestras, cambiar de patches y mucho más. La flexibilidad del MIDI en la postproducción te permite editar, ajustar y superponer interpretaciones según sea necesario.
Los teclados MIDI vienen en varios tamaños, desde modelos compactos de 25 teclas hasta versiones de tamaño completo de 88 teclas. Un buen teclado MIDI económico suele costar entre 150 y 300 dólares, dependiendo del tamaño y las características. Si tienes pensado trabajar con música electrónica o instrumentos digitales, un teclado MIDI es una herramienta esencial, ya que te permite introducir sonidos y grabarlos a través de una interfaz digital. Por ejemplo, no todo el mundo tiene una batería en casa, y un controlador MIDI puede servir como un sustituto práctico.
Algunos consejos:
- Elige un teclado con sensibilidad a la velocidad para mayor expresividad y versatilidad.
- A la hora de seleccionar un teclado MIDI, ten en cuenta el número de teclas: dos octavas o más suelen ser lo ideal para la mayoría de las tareas.
9. Tratamiento acústico de la sala
Tanto si grabas con un micrófono como si mezclas pistas, los reflejos del sonido en las paredes y otras superficies pueden afectar significativamente a la calidad del audio. El tratamiento acústico de la sala es un paso crucial para conseguir un sonido profesional en un estudio doméstico.
El tratamiento acústico de la sala consiste en utilizar materiales especializados para minimizar los reflejos del sonido. Las frecuencias bajas suelen suponer el mayor reto, especialmente en salas pequeñas, donde tienden a reflejarse en las paredes, creando zonas de acumulación y cancelación de graves.
Para solucionar este problema de forma eficaz, se pueden colocar paneles absorbentes, como espuma, lana mineral o fibra de vidrio, en lugares estratégicos de la sala para reducir los reflejos de baja frecuencia. La espuma acústica funciona bien para controlar los reflejos de alta frecuencia.
Al combinar materiales que absorben tanto las frecuencias altas como las bajas, se puede lograr una amortiguación del sonido equilibrada que proporciona un entorno de escucha más neutro. Existen numerosos recursos en línea con consejos sobre el tratamiento acústico, incluyendo sugerencias sobre materiales, configuración y mediciones.
Aunque existen kits de tratamiento acústico para salas ya preparados, a menudo resulta más rentable comprar los materiales y trabajar con un carpintero local para crear paneles a medida. Este enfoque adapta el tratamiento a las características específicas de su espacio y puede ser más económico.
10. Toques finales: cables y accesorios adicionales
Para que su estudio sea totalmente funcional y cómodo, necesitará una variedad de equipos adicionales, desde soportes para teclados y soportes para pantallas hasta cabinas vocales y soportes para monitores. Algunos de estos artículos son esenciales, mientras que otros simplemente añaden comodidad y mejoran el flujo de trabajo.
Entre los elementos imprescindibles para un estudio doméstico se encuentran un filtro antipop y un soporte de micrófono resistente para micrófonos de condensador. Un filtro antipop es crucial para la grabación vocal, ya que reduce los sonidos ásperos de la «p» y la «b». La mayoría de los filtros antipop hacen el mismo trabajo, por lo que puedes elegir uno básico sin pensarlo demasiado.
También recomiendo invertir en soportes para micrófonos de alta calidad. Un soporte resistente protegerá tu micrófono de caídas accidentales, lo que es especialmente importante para los micrófonos de condensador, que son más frágiles. Gastar un poco más en un soporte fiable puede ahorrarte el coste de sustituir un micrófono roto en el futuro.
Además, necesitarás cables fiables para instrumentos y micrófonos, incluidos cables XLR para micrófonos dinámicos. Un cable XLR básico de 7,6 metros se puede encontrar por unos 12 dólares. Si quieres más opciones, echa un vistazo a nuestras recomendaciones sobre los mejores cables XLR para grabación doméstica.
Entrenamiento auditivo para ingenieros de estudio doméstico
En una lista típica de equipos esenciales para un estudio doméstico, el software de entrenamiento auditivo no suele aparecer. Sin embargo, creo que es una de las inversiones a largo plazo más valiosas que puedes hacer para tu estudio.
La razón es sencilla: más que cualquier otro equipo, son tus oídos los que realmente influyen en la calidad de tus grabaciones. Puede que pienses que tus oídos ya son lo suficientemente buenos, pero hay una gran diferencia entre el oído de un músico y el de un ingeniero.
Los músicos suelen entrenar sus oídos para reconocer notas, intervalos y acordes. Pero como ingeniero de audio, necesitas aprender a identificar rangos de frecuencia. Sin un conocimiento básico de esta habilidad, es difícil juzgar si tu mezcla suena bien.
Por eso creo que empezar a entrenar el oído desde el primer día acelerará tu progreso y mejorará drásticamente tus habilidades con el tiempo.








