Cómo crear tu propia canción

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Patrick Stevensen
Published
December 27, 2021
Cómo crear tu propia canción

Si te gusta la música, cantar o tocar un instrumento, quizá te hayas preguntado alguna vez: «¿Cómo se escribe una canción?». Componer canciones es una forma estupenda de abrirse emocionalmente, sumergirse en la inspiración y encontrar una vía personal para expresarse. Por eso tantos psicólogos recomiendan actividades creativas para todo el mundo: te dan la libertad de expresarte, liberar tus sentimientos y experimentar una sensación de alivio.

Una buena idea para una canción puede surgir en cualquier momento, por lo que vale la pena estar preparado. Lleva un pequeño cuaderno y un bolígrafo en tu bolso o al alcance de la mano en casa y en el trabajo. Si se te ocurre una idea mientras estás fuera, tendrás una forma de guardarla, aunque solo sea un título en un papel. A veces, incluso una sola palabra puede sentar las bases de un futuro éxito, así que no pierdas la oportunidad de capturar cualquier chispa creativa.

Otro hábito útil si quieres componer tu propia canción es aprender a abrir rápidamente la grabadora de voz de tu teléfono. A veces es más fácil tararear una melodía o recitar algunas letras que escribirlas. De esta manera, puedes volver a la idea más tarde y desarrollarla cuando tengas más tiempo.

Una vez que tengas las herramientas, solo queda encontrar la inspiración. Todos tenemos artistas y compositores favoritos que dejan huella en nuestros corazones. Crea una lista de reproducción con sus canciones: te ayudará a mantener viva esa chispa emocional y a permanecer en la zona creativa.

Cómo empezar a escribir una canción

Crear una canción puede parecer un viaje con un principio, un proceso y un final claros. Decidir por dónde empezar es tu primera decisión importante y determinará cómo se desarrollará el resto del proceso.

Algunos músicos prefieren empezar por el título, la letra o el tema, mientras que otros comienzan por los acordes, la melodía o el ritmo. No hay una forma «correcta» universal: lo importante es encontrar el enfoque que mejor te funcione. Un método puede funcionar para una canción, mientras que otro completamente diferente puede ser mejor para otra. Cuanto más experimentes, más ideas descubrirás.

Como cualquier otra habilidad, la composición musical se beneficia de la práctica regular. Cuanto más escribas, más rápido desarrollarás tus habilidades y, con el tiempo, tu colección crecerá con canciones de las que te sentirás orgulloso. A menudo, hay que crear docenas de canciones para encontrar unas pocas «joyas» auténticas. Muchos compositores experimentados tienen archivos llenos de cientos de composiciones, acumuladas a lo largo de los años. Si te tomas en serio la composición musical, el mejor momento para empezar es ahora mismo.

Por supuesto, el consejo de «simplemente empezar» suena más fácil de lo que es, y la pregunta de por dónde empezar puede seguir resultando abrumadora. Encuentra un espacio en el que te resulte fácil sintonizar con la inspiración, ya sea la naturaleza, la playa o una calle concurrida de la ciudad. A veces, las ideas surgen de la nada, y es importante estar preparado. Ten a mano un pequeño cuaderno para anotar cualquier pensamiento o frase que te venga a la mente.

Muchos compositores coinciden en que intentan capturar todo lo que les viene a la mente, ya sea una letra, una frase, una melodía o una progresión de acordes. Anota cualquier cosa que te despierte interés para poder volver a estas ideas cuando estés listo para desarrollarlas más.

Comprender la estructura de una canción

Comprender la estructura es clave para crear una canción bien hecha. La estructura sirve como base que une todos los elementos y da forma a la experiencia musical del oyente. Aunque no existe una fórmula única para estructurar una canción, hay algunos formatos populares que pueden ayudar a que una pista se sienta completa y cohesionada. Conocer estos formatos es valioso tanto si escribes pop, rock, country o cualquier otro género.

Estrofa-Estribillo-Estrofa-Estribillo-Puente-Estribillo

Esta estructura, que a menudo se escribe como ABABCB, es una de las más comunes en la música popular. Aquí, A representa la estrofa, B el estribillo y C el puente. Las estrofas suelen establecer la historia, las emociones o el mensaje de la canción, mientras que el estribillo transmite el gancho central o la idea principal de una manera memorable y repetitiva. El puente aporta entonces algo nuevo, rompiendo la repetición y conduciendo suavemente de vuelta al estribillo final para un final potente.

Muchas canciones de éxito utilizan esta estructura porque resulta familiar y satisfactoria de escuchar, al tiempo que deja espacio para giros creativos. El patrón alternativo de estrofas y estribillos crea expectación, lo que permite a los oyentes disfrutar del ritmo de la repetición y sentirse inmersos en la melodía.

Estrofa-Estribillo-Estrofa-Estribillo

Este formato (ABAB) es una versión más simple de la estructura anterior, sin puente. Aquí, las estrofas y los estribillos se alternan, creando un ritmo sencillo y fácil de seguir. Esta estructura es ideal para canciones más cortas, especialmente cuando el estribillo es lo suficientemente fuerte como para llevar la melodía sin necesidad de variaciones adicionales. Muchas canciones pop e indie siguen esta estructura, ya que permite que la canción vaya directa al grano sin elementos adicionales innecesarios. Con un estribillo pegadizo, este formato puede realmente hacer que el estribillo brille.

Estrofa-Estrofa-Puente-Estrofa (AABA)

Esta estructura, especialmente popular en el jazz y el rock temprano, consiste en dos estrofas repetidas, seguidas de un puente y, finalmente, una estrofa final. Funciona bien para baladas o canciones más suaves, aportando un toque relajado y clásico a la música. La repetición de las estrofas refuerza el tema principal de la canción, haciéndola memorable, mientras que el puente ofrece un breve cambio en la melodía o la letra, creando un cambio refrescante antes de volver a la estrofa final.

Estructuras alternativas de canciones

Aunque las estructuras de canciones mencionadas anteriormente son algunas de las más populares, no es necesario ceñirse a ellas de forma rígida. Algunas canciones añaden un preestribillo para crear tensión antes del estribillo principal, mientras que otras terminan con un outro que deja un final memorable. También puedes empezar con una introducción que cree el ambiente desde las primeras notas, sumergiendo a los oyentes en la atmósfera de la canción.

Puedes mezclar y combinar diferentes elementos estructurales para crear una configuración que se adapte mejor a tu visión. Solo recuerda que la estructura guía al oyente, por lo que es importante encontrar un equilibrio entre la familiaridad y la originalidad.

Al fin y al cabo, la estructura es solo una hoja de ruta, y tú eres quien decide cómo seguirla. Tanto si eliges un formato clásico ABABCB como algo más experimental, tener una estructura clara en mente ayuda a que tu canción sea atractiva y memorable. Cuando estás empezando, es útil ceñirse a las fórmulas tradicionales para familiarizarse con los conceptos básicos. Luego, a medida que ganes confianza, puedes experimentar mezclando elementos y añadiendo algo nuevo e inesperado.

Cómo crear tu propia canción: pasos clave

1. La parte musical

  • Elige el género de tu canción

Cada género musical tiene sus propias características únicas que pueden marcar el estado de ánimo y el tema de tu canción. Por ejemplo, las canciones country suelen incluir guitarras slide y letras sobre pérdidas o superación de dificultades, mientras que las canciones rock pueden utilizar acordes potentes y centrarse en temas de rebelión y libertad.

  • Selecciona un ritmo y un tempo que se adapten a tu canción

El ritmo y el tempo son fundamentales para crear el ambiente adecuado. Un tempo rápido funciona bien para géneros enérgicos como el techno o el punk rock, mientras que los ritmos más lentos son más adecuados para estilos emotivos o melancólicos como el pop o el country. Un tempo moderado, que suele encontrarse en el rock clásico, puede funcionar bien para canciones que no encajan en las categorías de rápidas o lentas.

Por ejemplo, el punk rock suele tener un ritmo rápido y enérgico en compás de 4/4, con cada tiempo durando un segundo, mientras que el reggae utiliza ritmos sincopados para crear un sonido relajado y único. Explora los ritmos y compases comunes típicos del género que buscas para encontrar el que mejor se adapte a tu canción.

  • Crea una melodía básica en el piano o la guitarra

Aunque estos instrumentos no acaben en la pista final, son ideales para esbozar una melodía. Intenta trabajar con tonalidades comunes como G, A, C, D, E y F. Piensa en el tema de tu canción y elige una tonalidad que transmita el estado de ánimo adecuado.

  • Experimenta con escalas mayores y menores

El uso de escalas en la tonalidad elegida puede ayudarte a encontrar melodías que se adapten al tono emocional de tu canción. Las tonalidades mayores suelen considerarse más alegres y brillantes, mientras que las menores aportan una sensación más emocional o melancólica.

Por ejemplo, Re menor se considera a menudo la tonalidad más triste, mientras que Do mayor tiene un sonido alegre. Dependiendo del tema de la canción, puedes alternar entre tonalidades mayores y menores para añadir profundidad y una gama de emociones a tu composición.

  • Aprende las técnicas básicas de la guitarra

Si quieres ampliar tus habilidades, aprender los fundamentos de la guitarra puede ser de gran ayuda para crear melodías. No es necesario que te conviertas en un profesional, pero conocer algunos acordes básicos y saber cómo construir melodías puede ser de gran utilidad. Puedes tomar clases con un profesor local o buscar tutoriales gratuitos en Internet para empezar.

  • Busca un coautor si necesitas ayuda

Si tienes ideas que te cuesta plasmar, trabajar con un amigo o un coautor puede ser una gran solución. Habla sobre el tema, el estado de ánimo y la letra de la canción para ayudar a traducir esas ideas en música juntos. Si no conoces a nadie que pueda ayudarte, considera la posibilidad de buscar un compañero a través de foros de música online o bolsas de trabajo.

  • Prueba un software musical para crear canciones

Si no tocas ningún instrumento, el software musical puede ser una excelente alternativa. Estos programas ofrecen amplias bibliotecas de ritmos de batería, líneas de bajo, acordes y melodías que puedes mezclar y personalizar. Experimentar con estas herramientas te permite crear tus propias canciones, jugando con diferentes efectos y filtros.

Muchos programas te permiten trabajar con sintetizadores, efectos de guitarra y una amplia gama de otras herramientas. También puedes comprar plugins adicionales para ampliar tu biblioteca de sonidos y añadir nuevas texturas a tu música.

2. Añadir letras

  • Elige un título para tu canción

Una buena forma de empezar a desarrollar ideas para canciones es hacer una lluvia de ideas sobre posibles títulos. A veces, las frases que se escuchan en películas, libros o incluso conversaciones pueden dar lugar a un título pegadizo. Anota estas frases en un cuaderno o en tu teléfono para poder volver a ellas más tarde. También puedes esperar a ponerle nombre a tu canción hasta que la melodía y la letra estén terminadas. No hay un enfoque correcto o incorrecto, elige el que te resulte más natural.

  • Crea un estribillo para tu canción

El estribillo es la pieza central que hace que una canción sea memorable y, a menudo, se convierte en el título de la canción. Prueba con diferentes frases y melodías hasta que encuentres algo que te guste. Si ya tienes una lista de posibles títulos, intenta cantarlos para ver cuáles funcionan bien como estribillo. Experimenta con varias melodías para encontrar la que mejor capture el ambiente que buscas.

  • Construye el estribillo en torno a tu gancho

En algunas canciones, la frase principal del gancho se convierte en todo el estribillo, mientras que en otras es solo una parte del estribillo, a menudo al principio o al final. El estribillo suele resumir los temas principales de la canción de forma general. Debe ser menos detallado que las estrofas, dejando espacio para que los oyentes conecten con la idea sin abrumarlos con detalles.

  • Escribe estrofas que amplíen los temas del estribillo

Las estrofas complementan y amplían los temas introducidos en el estribillo, añadiendo detalles e imágenes. Profundizan en la idea, utilizando ejemplos vívidos y detalles que hacen que la canción sea más emotiva y significativa.

3. Terminar la canción

  • Considera la posibilidad de añadir un puente 

Un puente es una sección que aparece solo una vez en una canción y aporta una nueva dimensión al tema principal. Puede añadir variedad introduciendo nuevas letras, cambiando la tonalidad o utilizando diferentes acordes dentro de la misma tonalidad.

Mantén la letra del puente tan general como la del estribillo, sin añadir nuevos detalles.
También puedes utilizar el puente para un solo instrumental con el fin de mostrar tu destreza con un instrumento concreto.

  • Decide la estructura final de tu canción

La estructura de canción más popular hoy en día es estrofa/estribillo/estrofa/estribillo/puente/estribillo. Pero siéntete libre de adaptarla a tu visión. Experimenta reorganizando secciones, repitiendo partes o moviendo elementos hasta que la estructura te parezca perfecta.

  • Añade instrumentos adicionales para conseguir un sonido más completo

Una vez que la letra y la melodía estén completas, considera enriquecer el sonido con instrumentos como la batería, el bajo o el teclado. Estas adiciones pueden dar profundidad y energía a la canción. Asegúrate de que todos los instrumentos se toquen en la misma tonalidad y compás.

Si no tocas instrumentos adicionales, graba la pista base y utiliza un software de música para añadir sonidos adicionales. También puedes buscar pistas instrumentales en YouTube y ponerte en contacto con los creadores para hablar sobre el uso de su trabajo.

  • Practica tu canción hasta que quede perfecta

Divide la canción en partes y practica cada una de ellas por separado. A continuación, combínalas, trabajando en las transiciones para que puedas tocar toda la canción con fluidez y sin vacilaciones.

  • Graba tu canción

Una vez que te sepas la canción de memoria, es el momento de grabarla. Utiliza tu teléfono, una grabadora digital o un software para ordenador portátil. Asegúrate de guardar una copia de seguridad de la grabación o de subirla a la nube para no perderla accidentalmente.

También puedes grabar un vídeo de ti mismo interpretando la canción, sosteniendo tu iPhone o Android en posición horizontal para una mejor experiencia visual.

Técnicas de composición para potenciar la creatividad

  1. Desarrolla la habilidad de detectar ideas originales . Lleva siempre contigo un cuaderno dedicado a las ideas para canciones, para anotar tus pensamientos a medida que surjan. De esta manera, la inspiración estará siempre a tu alcance cuando llegue.
  2. Encuentra colaboradores con ideas afines . Haz una lista de músicos y compositores con los que te gustaría trabajar. Organiza reuniones para intercambiar ideas y trabajar juntos en nuevas canciones.
  3. Cambia tu proceso de composición habitual . Intenta empezar por el estribillo o escribir la letra en orden inverso. Estos pequeños cambios pueden darte una nueva perspectiva sobre el proceso creativo.
  4. Inspírate en otras formas de arte . Visita un museo, escucha música clásica o lee un cuento. Las emociones que experimentas a través de otras formas de arte pueden inspirarte sentimientos que puedes canalizar en una canción.
  5. Escribe una canción sobre alguien significativo . Céntrate en un amigo cercano, un familiar, un personaje histórico, una celebridad o incluso tu mascota. Si es posible, interpreta la canción para esa persona y presta atención a su reacción.
  6. Escribe una nueva letra para tu canción de rap favorita . Toma la instrumental de una canción que te guste y escribe tu propia letra, explorando cómo diferentes palabras pueden cambiar el ambiente y el significado.
  7. Utiliza la asociación libre . Elige algunas palabras, pon un temporizador y escribe todo lo que puedas sobre cada palabra en unos minutos. A continuación, piensa cómo puedes entrelazar estas ideas en una canción.
  8. Practica escribiendo melodías y progresiones de acordes por separado . Esto te permitirá centrarte en cada elemento individualmente, lo que facilitará su combinación posterior en un sonido cohesionado.
  9. Aprende los conceptos básicos de la protección de los derechos de autor . Comprender las leyes de propiedad intelectual te ayudará a proteger, publicar y licenciar tu música. Lee libros, haz cursos o explora organizaciones como ASCAP, BMI y SESAC.

El poder de la colaboración

Aunque la composición de canciones puede ser algo muy personal, no tiene por qué ser un viaje en solitario. Trabajar con otros compositores puede abrir tus horizontes creativos, aportándote ideas y perspectivas nuevas. La colaboración te da la oportunidad de crecer como artista, aprender nuevas técnicas y encontrar inspiración de formas inesperadas. Asociarte con otras personas, especialmente si sueles componer solo, puede llevarte por caminos que nunca habías considerado.

Las ventajas de la colaboración

Uno de los aspectos más valiosos de la composición colaborativa es la oportunidad de aprender unos de otros. Cada compositor aporta un enfoque único al estilo, la estructura de las canciones y los acordes preferidos, y cuando colaboras, tienes un asiento en primera fila para ver el proceso creativo de otra persona. Tal vez tu coautor se centre en las melodías, mientras que tú te inclinas más por las letras, o tal vez trabaje en un género diferente. La combinación de estas fortalezas puede dar lugar a algo más grande de lo que cualquiera de los dos podría crear por separado.

La colaboración también te empuja más allá de tu zona de confort. Si tiendes a ceñirte a determinados géneros o temas, una nueva perspectiva puede animarte a probar algo nuevo. Tu coautor puede aportar ideas que nunca se te habrían ocurrido, y este nuevo enfoque puede suponer un punto de inflexión en tu trayectoria creativa.

La vulnerabilidad de la creatividad colaborativa

Compartir tu proceso creativo con otra persona no siempre es fácil. Revelar ideas, letras o melodías sin pulir y sin terminar requiere valor. Puede que te preocupe que tus ideas no sean «lo suficientemente buenas» o que sean juzgadas. Pero la vulnerabilidad es una parte esencial del proceso creativo. Aceptarla puede, de hecho, convertirte en un compositor más fuerte a largo plazo.

Escribir juntos en la misma habitación puede ser estresante, pero también puede dar lugar a avances emocionantes. Compartís ideas en tiempo real, aprovecháis las sugerencias de los demás y superáis juntos cualquier bloqueo. A veces, este tipo de interacción en tiempo real es exactamente lo que necesita una canción para cobrar vida.

Colaboración a distancia

Si trabajar cara a cara no te conviene, la colaboración a distancia es una gran alternativa. Puedes empezar una canción por tu cuenta y luego enviársela a un coautor para que la termine o la mejore. Este puede revisar la letra, añadir una nueva melodía o incluso reestructurar la composición para darle más profundidad. Este enfoque te permite trabajar a tu propio ritmo, sin la presión de tener que pensar en ideas sobre la marcha. La colaboración a distancia ofrece a ambas partes la libertad de crear su mejor trabajo en un entorno más relajado, al tiempo que se fusionan las fortalezas creativas.

Cómo superar el bloqueo del compositor

Todos los compositores se enfrentan en algún momento al bloqueo creativo, cuando las ideas simplemente no surgen, por mucho que lo intentes. Esto puede resultar especialmente frustrante si estabas en racha y de repente te topas con un muro. Pero el bloqueo creativo es completamente normal, y la buena noticia es que hay formas de superarlo y hacer que las ideas vuelvan a fluir.

¿Qué es el bloqueo del compositor?

El bloqueo del escritor es ese momento en el que no se te ocurren nuevas ideas ni avanzas en una canción, aunque te esfuerces al máximo. Puede que te sientes con tu guitarra o delante del ordenador, pero sientes que la inspiración ha desaparecido. Hay muchas causas posibles, desde la fatiga mental hasta el perfeccionismo, el estrés o incluso las distracciones externas. A menudo, la presión por crear algo «bueno» puede impedirnos crear nada en absoluto.

La clave para superar el bloqueo del escritor es cambiar las cosas y abordar la creatividad desde un ángulo diferente. Aquí tienes cinco técnicas para refrescar tu proceso y recuperar la inspiración.

  • Escritura libre

La escritura libre es un ejercicio sencillo pero eficaz para superar el bloqueo. Pon un temporizador para 10-15 minutos y escribe lo que te venga a la mente sin preocuparte por la rima, la estructura o el significado. El objetivo no es crear letras perfectas, sino reactivar tu flujo creativo. Es posible que incluso encuentres algunas ideas en esta sesión de escritura libre que luego puedas adaptar a una canción.

  • Cambia tu entorno

A veces, el bloqueo creativo se produce porque estás atrapado en la misma rutina. Intenta cambiar tu lugar habitual de escritura. Si siempre trabajas en casa, prueba a ir a un parque, una cafetería o incluso a otra habitación de tu casa. Un cambio de escenario puede aportar nuevas impresiones que den lugar a nuevas ideas. El simple hecho de ver algo diferente puede ayudarte a ver los viejos conceptos desde una nueva perspectiva.

  • Utiliza una sugerencia específica

Si te cuesta empezar, una sugerencia específica puede ayudarte a poner en marcha el proceso creativo. Puede ser una emoción, como «alegría» o «decepción», o un objeto, como «espejo roto» o «lluvia de noviembre». Cuanto más específica sea la pista, mejor, ya que te da algo tangible en lo que centrarte en lugar de esperar a que llegue la inspiración. Limitar tu enfoque puede facilitar el comienzo, y el resto de la canción puede empezar a tomar forma a partir de ahí.

  • Colabora con un coautor

Si llevas demasiado tiempo atascado en tus propios pensamientos, trabajar con otro compositor puede ser un punto de inflexión. A veces, una perspectiva nueva es todo lo que necesitas para que las ideas fluyan. Tu coautor puede aportar letras, una melodía o un concepto que impulse una nueva dirección para tu canción. El simple hecho de hablar de tus ideas con otra persona puede ayudarte a verlas desde una nueva perspectiva. Además, trabajar con otra persona añade un grado de responsabilidad que puede mantenerte motivado.

  • Utiliza un generador de palabras aleatorias

Las palabras aleatorias pueden ser una forma estupenda de estimular tu creatividad. Genera unas cuantas palabras aleatorias en Internet y ponte a prueba escribiendo una línea o un verso que las incorpore. Esto te obliga a pensar de forma creativa y puede dar lugar a ideas o metáforas inesperadas. A veces, una sola palabra inusual es suficiente para impulsar tu creatividad en una nueva dirección, ayudándote a ver tus letras desde un ángulo nuevo.

Cómo escribir una canción utilizando inteligencia artificial

La inteligencia artificial ya está transformando la forma en que se crea la música y es probable que desempeñe un papel aún más importante en el futuro. La IA se ha convertido en una poderosa herramienta para la inspiración y el proceso creativo: los programas pueden generar progresiones de acordes, sugerir letras e incluso crear melodías completas para ayudar a los compositores a empezar. Para aquellos que se sienten bloqueados o simplemente quieren explorar nuevas ideas, la IA sirve como un «coautor» adicional que puede proporcionar rápidamente ideas aproximadas sobre las que trabajar.

Sin embargo, como ocurre con cualquier tecnología, también hay un inconveniente. Una de las mayores preocupaciones es que la IA podría restar parte de la profundidad emocional al proceso de composición. Una canción escrita por una persona está impregnada de su experiencia personal, y parte de su magia proviene de las emociones y las historias que fluyen a través de la letra y la melodía. Si los artistas empiezan a depender demasiado de la IA para crear música, existe el riesgo de que las canciones se vuelvan demasiado formulistas y pierdan su toque humano único.

Otra preocupación es cómo la IA podría remodelar la industria musical, haciendo más difícil que los compositores destaquen. Cuando la IA puede producir canciones de forma rápida y eficiente, ¿qué queda para los artistas que ponen su corazón en cada línea? En última instancia, como cualquier herramienta, la IA puede mejorar el proceso de composición si se utiliza con prudencia. La clave es asegurarse de que no sustituya el elemento humano que hace que la música sea realmente especial.

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Patrick Stevensen
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December 27, 2021
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