Qué es un arpegio

El arpegio es una técnica para tocar acordes en la que los sonidos no se producen simultáneamente, sino secuencialmente, uno tras otro. Si estás familiarizado con el concepto de «rasgueo» al tocar la guitarra, entonces la esencia del arpegio te resultará clara, aunque estos términos no deben confundirse, ya que el rasgueo no solo se utiliza para los acordes.
El término «arpegio» proviene de la palabra italiana arpeggiare, que significa «tocar el arpa». A pesar de ello, los arpegios son muy utilizados no solo por los arpistas, sino también por pianistas, guitarristas e intérpretes de instrumentos de cuerda como el violín, el violonchelo o el contrabajo. En estos instrumentos, los acordes se tocan normalmente utilizando la técnica del arpeggiato, ya que el arco solo puede captar dos notas adyacentes a la vez y, para tocar la tercera, es necesario desplazarse hacia ella.
En el mundo de la música moderna, especialmente cuando se trabaja con sintetizadores, un músico no necesita tocar los arpegios manualmente. Muchos sintetizadores tienen una función de arpegiador, que divide automáticamente un acorde en notas individuales. Todo lo que hay que hacer es establecer los parámetros deseados (velocidad, dirección (hacia arriba o hacia abajo), patrón rítmico, dinámica) y el sintetizador creará la parte necesaria, que se puede incluir en la composición.
El arpegio, indicado en las notas con una línea ondulada, es popular en los géneros synthwave y chiptune. En el synthwave, inspirado en los sonidos retro, los arpegios suelen crear una sensación de ondas suaves, como, por ejemplo, en el tema principal de la serie de televisión «Stranger Things». En el chiptune, donde la música se crea a partir de los sonidos de las consolas de videojuegos, los arpegios suelen formar patrones rítmicos reconocibles. Pero el uso de los arpegios no es nada nuevo: basta recordar la famosa «Sonata Claro de luna» de Beethoven, basada en sucesivos sonidos de arpegios.
Originalmente, el arpegio significaba una forma de tocar acordes en la que los sonidos no se tocan simultáneamente (armónicamente), sino secuencialmente (melódicamente). Desde este punto de vista, el arpegio puede considerarse un tipo de punteo con los dedos. El arpegio también puede considerarse una estructura melódica que consiste en tonos de acordes (grados I, III y V) tocados en secuencia y que representan grados estables dentro de una determinada escala. Por ejemplo, en la escala de Do mayor, las notas Do-Mi-Sol forman una tríada tónica, y si se tocan una tras otra, se obtiene un arpegio que caracteriza esta escala y su acorde principal. Así, cada arpegio está asociado a una escala determinada, y al ampliar el arpegio añadiendo grados inestables se consigue acercarlo a la escala y al acorde, creando una transición suave entre ellos.
Cómo aprender arpegios
Los arpegios son un elemento importante de la técnica musical, especialmente al tocar la guitarra, y dominarlos requiere el enfoque adecuado. A menudo, cuando intentamos aprender arpegios, nos enfrentamos a una sobrecarga de información: buscamos diagramas en Internet, los estudiamos, los olvidamos rápidamente y, en última instancia, nos decepcionamos. Este camino no da los resultados deseados. Para dominar verdaderamente los arpegios, es importante conectar los nuevos conocimientos con el material ya estudiado y aplicarlos en la práctica.
En lugar de limitarte a seguir diagramas ya preparados, intenta encontrar y construir arpegios en el mástil tú mismo. Esto no solo te ayudará a recordar mejor la ubicación de las notas, sino que también mejorará tu comprensión de la estructura musical.
Comienza con una escala familiar en una digitación cómoda, por ejemplo, Do mayor en digitación Segovia desde la quinta cuerda. Repasa la escala varias veces, refresca tu memoria sobre la ubicación de las notas. Luego toca la escala y di las notas en voz alta: este ejercicio te ayudará a recordar su ubicación en el mástil. A continuación, identifica los grados estables de la escala, como Do-Mi-Sol. Toca la escala haciendo hincapié en estos grados. Luego, intenta tocar la escala omitiendo los grados inestables para crear un arpegio de tríada mayor en una sola digitación sin usar pistas ni diagramas.
Una vez que hayas memorizado la ubicación de las notas del arpegio en el diapasón, crea tu propio diagrama relacionado con la escala original. Esto te ayudará a comprender mejor la relación entre las escalas y los arpegios, convirtiéndolos en parte de un único contexto musical, en lugar de algo separado.
De la misma manera, puedes aislar los arpegios de otras escalas y digitaciones. Si estás aprendiendo escalas utilizando el método clásico (por ejemplo, las digitaciones de Segovia), intenta aislar los arpegios de las escalas de la sexta cuerda o de las digitaciones de la tercera octava.
Si estás trabajando con el sistema CAGED, aprende los arpegios para cada forma de escala e intenta combinarlos en un solo sistema que cubra todo el diapasón. Cambia de posición al pasar de una nota de arpegio a otra para aprender a ver las notas individuales en lugar de quedarte atascado en formas rígidas.
Para los guitarristas experimentados que conocen las digitaciones de los arpegios, es útil intentar tocar arpegios con un solo dedo en todo el mástil. Esto te dará una nueva perspectiva del instrumento y te ayudará a activar otros procesos de atención.
Además, aísla los arpegios de las escalas menores para obtener tríadas menores. Si te resulta difícil dominar los arpegios por tu cuenta, siempre puedes recurrir a cursos de guitarra profesionales.
Ejemplo de arpegio
Tomemos como ejemplo el acorde de La menor (Am). Este acorde se compone de tres notas: La (A), Do (C) y Mi (E). Para tocarlo, coloca los dedos de la mano izquierda en el mástil de manera que presiones simultáneamente todas las notas necesarias. A continuación, pasa la mano derecha por las cuerdas, haciendo sonar todas estas notas a la vez, creando un acorde completo.
Entonces, ¿cómo se toca un acorde menor como arpegio? En lugar de tocar todas las notas del acorde a la vez, como se haría en un acorde normal, tócalas de una en una, en secuencia.
Aunque puedes utilizar una forma de acorde para tocar un arpegio, es importante comprender que los arpegios en la guitarra no consisten simplemente en tocar las notas de un acorde en secuencia. Utilizar formas de acordes para tocar arpegios puede no ser el enfoque más eficaz. En su lugar, es mejor trabajar con secuencias de notas diseñadas específicamente para arpegios. Es importante que las notas no suenen todas a la vez, como en un acorde: cada nota debe detenerse antes de que suene la siguiente.
Aquí tienes un ejemplo de un arpegio en posición abierta de un acorde de La menor (Am).
Amigos, para terminar, quiero compartir con vosotros un recurso fantástico con el que podéis generar arpegios, escalas o acordes de forma gratuita en cualquier tonalidad y en todas las posiciones del mástil. Esta herramienta se convertirá en un asistente indispensable en vuestro desarrollo musical.
Si este artículo os ha resultado útil, no olvidéis darle a «Me gusta» y suscribiros a nuestro canal: ¡todavía nos quedan muchas cosas interesantes por delante!









